Una mamografía podría salvarle la vida

Ha sido un día de trabajo largo y estresante, y solo quieres darte una ducha caliente y relajarte con tus programas de televisión favoritos. Mientras está en la ducha, nota un bulto en uno de sus senos. Lo que se suponía que era una tarde relajante se ha convertido en una pesadilla. Llame a su médico y programe una cita tan pronto como salga de la ducha. Debido a la urgencia de su problema, se le da una cita para la mañana siguiente. Cuando llega a ver a su médico, le hacen una mamografía y una biopsia del bulto para determinar si es canceroso. En su caso, tiene suerte y contrajo el cáncer temprano. El pronóstico en su caso es muy positivo y puede esperar una recuperación completa.

La detección temprana es la clave cuando se lucha contra cualquier tipo de cáncer, pero esto es especialmente cierto en el caso del cáncer de seno. Una de cada ocho mujeres en los Estados Unidos será diagnosticada con cáncer de seno en algún momento de su vida. Este tipo de cáncer es el tipo más común de cáncer diagnosticado en mujeres, con 220,000 mujeres diagnosticadas con la enfermedad cada año. Casi 40,000 de los casos diagnosticados anualmente resultan en muertes. Esta es la segunda causa de muerte más frecuente entre las mujeres, pero si la enfermedad se detecta temprano, es altamente tratable.

Los médicos recomiendan que cualquier mujer entre las edades de 35 y 40 años se haga una mamografía de referencia y luego continúe haciéndola cada año después de cumplir 40 años. Esta es la mejor manera posible de detectar el cáncer mientras aún se encuentra en las primeras etapas. Casi todos los planes de seguro, incluido Medicare, cubren por completo los costos de estos controles anuales sin ningún copago. El cáncer de mama es un problema grave, y los encargados de formular políticas quieren que sea lo más fácil posible para que las mujeres puedan seguir las recomendaciones de sus médicos para las pruebas anuales.

Cuando llegue a su examen de rutina, puede esperar que se tomen dos vistas de cada seno. El operador de la máquina puede tomar más imágenes, pero no se alarme si este es el caso. Se requiere que el tecnólogo que opera el dispositivo obtenga las mejores imágenes posibles de sus senos para poder detectar cualquier formaciones cancerosas lo antes posible. Una vez que se hayan tomado las imágenes, su médico las revisará y determinará si existe algún motivo de preocupación. Si su médico ve algo en sus imágenes que no es de su agrado, le ordenará una mamografía de diagnóstico. Este método de detección es más completo y se utiliza para descartar cualquiera de las principales preocupaciones que su médico pueda tener con sus imágenes. La mayoría de las veces, estos exámenes en profundidad son solo una medida de precaución para garantizar su salud, y no son indicativos de cáncer en su cuerpo, aunque ciertamente es posible. Hacerse la mamografía anual es muy importante. Mantente a salvo y hazte un chequeo, podría ser la diferencia entre la vida y la muerte.

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